
La Mesa de Economía Feminista de Bogotá, en asocio con otras once Mesas de Economía Feminista o Mesas Intersectoriales de Economía del Cuidado pertenecientes a Nariño, Valle del Cauca (Cali y Buenaventura), Cauca, Chocó, Sierra Nevada de Santa Marta, Putumayo, Risaralda, Santander y Bogotá, y con el apoyo de Oxfam Colombia, avanza con el proyecto Voces del Cuidado de mujeres rurales colombianas. Este espacio de diálogo y formación, que se lleva a cabo desde 2020, busca contribuir a la transformación de los roles de género asignados en las actividades de cuidado y en la toma de decisiones. Además, promueve el reconocimiento, la redistribución y la reducción del trabajo de cuidado no remunerado, tanto en el hogar como en la atención a personas que requieren apoyo, una labor históricamente asignada principalmente a las mujeres.
El proyecto, que ya ha completado dos fases, avanza hacia su tercera etapa con el objetivo de fortalecer las capacidades técnicas de aproximadamente nueve organizaciones rurales en Tablón de Gómez (Nariño), Corregimiento El Saladito (Valle del Cauca), Cantón de San Pablo (Chocó), Puerto Asís (Putumayo), Caldono (Cauca), Vereda San Isidro (Buenaventura), Sierra Nevada de Santa Marta, San Vicente de Chucurí (Santander) y La Virginia (Risaralda), en torno a la economía del cuidado y la comprensión de los sistemas de cuidado. Asimismo, busca dialogar con las participantes respecto a temas de economía feminista. “Los talleres del proyecto “Voces del cuidado de mujeres rurales” proporcionan espacios de diálogo donde las mesas de economía feminista, de economía del cuidado y organizaciones de mujeres rurales pueden reflexionar sobre la necesidad de sistemas de cuidado locales y territoriales. A partir de las voces de las participantes, se busca desarrollar propuestas que redefinan las responsabilidades de los actores de la organización social del cuidado —el Estado, el mercado, la comunidad y las familias—, de acuerdo con sus competencias específicas, para responder de manera más efectiva a las demandas de cuidado” señala Ana Isabel Arenas, integrante de la Mesa de Economía Feminista de Bogotá.
El trabajo que adelantan las mesas territoriales resulta especialmente oportuno, dado que, bajo el liderazgo de la Vicepresidencia de la República y el Ministerio de la Igualdad, Colombia avanza en la construcción de la Política Nacional de Cuidado, que establecerá las bases, entre otros aspectos, para sistemas territoriales adaptados a las necesidades locales. En este sentido, los encuentros permiten generar insumos para co-construir un Sistema Nacional o sistemas territoriales de Cuidado que incorpore las vivencias y saberes de las participantes, reconociéndolas como sujetas de derechos y agentes activas en el diseño, implementación, seguimiento y monitoreo de estos sistemas. Además, de recopilar insumos para desarrollar herramientas de incidencia política que las organizaciones pueden utilizar en sus comunidades en torno a las políticas de cuidado.
Estos sistemas son esenciales para reducir las desigualdades de género, teniendo en cuenta que, actualmente, la mitad de las mujeres en edad de trabajar está fuera de la fuerza laboral, enfrentando mayores tasas de desempleo y menores ingresos. Además, dedican más del doble de tiempo que los hombres al trabajo doméstico no remunerado y están sobrerrepresentadas en los hogares más pobres, una situación que es aún más crítica para las mujeres rurales (DANE, 2023).